Guía: 48h en Copenhagen

12 de noviembre de 2018

Me resulta inevitable comparar cada pequeño detalle de la vida en mi ciudad, Barcelona, con el estilo de vida de otras ciudades a las que viajo. La forma de desplazarte, el ambiente en cada calle y en cada barrio, los comercios, los servicios y facilidades para los ciudadanos, la arquitectura y el arte… Copenhagen es una ciudad maravillosa y hay mucho de ella que me traería a Barcelona. Es colorida, cosmopolita pero a la vez elegante y majestuosa, tranquila y accesible. El cielo gris no le hace sombra.

Para preparar mis 48h en la capital danesa marqué todos los lugares que quería visitar en Google Maps (mi ‘mapa de las estrellitas’ es famoso entre los que me conocen), de manera que cuando echara a andar por cualquier calle que me llamara la atención sólo tenía que consultar la app para ver qué había interesante alrededor. Viajar sola en Copenhagen ha sido facilísimo y muy seguro. Disfruto de la soledad y quizá el estar acostumbrada a moverme por Barcelona han hecho el resto.

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He intentado contenerme, pero hay tantas cosas que quiero contar de esta ciudad que ahí van todas mis recomendaciones divididas en seis bloques: alojamiento,  transporte, dinero, cultura, comida y compras.

ALOJAMIENTO EN COPENHAGEN

Cuando busco alojamiento no puedo evitar dejar que la estética me guíe, aunque esta vez prioricé lo práctico y me alojé en el hotel Wakeup Copenhagen. Hoteles como el SP34 son muchísimo más bonitos, pero el Wakeup no ha estado nada mal y además es bastante nuevo. Es muy céntrico, la relación calidad-precio es buena y es más que correcto para viajar una persona sola. Eso sí, si tuviera que volver en pareja seguramente buscaría otras opciones porque las habitaciones son bastante justas.

DINERO

Copenhagen es una ciudad cara y llena de tentaciones en forma de smørrebrød, galletas de mantequilla y objetos de decoración, por lo que si viajas con un presupuesto ajustado te recomiendo que te prepares la escapada con antelación para poder conseguir buen precio de transporte, alojamiento y una lista de lugares donde comer barato.

En Dinamarca utilizan la corona danesa (DKK) en lugar del euro, así que es necesario cambiar moneda si quieres llevar efectivo. Me recomendaron hacerlo directamente en los puntos de cambio de la ciudad en lugar de irme de Barcelona con el cambio ya hecho, pero yo no hice ni una cosa ni la otra – me fui sin nada de efectivo, ni euros. Pude hacer todos los pagos del viaje con mi tarjeta de crédito, sin ningún problema por pequeña que fuese la cantidad y directamente en coronas. Si tu también decides viajar sin efectivo, en lugares como los supermercados 7 Eleven puedes sacar dinero a través de un cargo ‘extra’ (el importe que quieras sacar) al pagar con la tarjeta.

Para comprobar la equivalencia entre coronas y euros me descargué una app gratuita. Para ir más rápido también apunté equivalencias genéricas en una nota del móvil, bien a mano para las visitas a tiendas como HAY House o Artium donde sentía la necesidad de comprarlo todo (aunque a la hora de la verdad hice ver que no me acordaba de comprobar las equivalencias y compré un poco a ciegas… 🙄).

Si vas a estar más de 48h y planeas visitar todos los museos y atracciones turísticas que puedas, es probable que merezca la pena comprar la Copenhagen Card. Para menos de ese tiempo no te lo recomiendo ya que puede que no logres encajar todas las visitas y acabes perdiendo dinero. Además, en muchos sitios hay descuento para estudiantes (adivinad quién sacó a relucir la tarjeta de universitaria caducada) y entrada gratuita para menores de 26 en lugares como el Museo del Diseño.

TRANSPORTE EN COPENHAGEN

El acceso desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad es muy rápido y cómodo. La línea de metro M2 conecta la terminal principal en tan sólo 20 minutos y por unos 3€ (36 DKK) con la parada Kongens Nytorv. Lástima que la gran plaza donde se ubica esta estación esté de obras y no pude ver una de las estampas más bonitas de la ciudad, con el Teatro Real de Copenhagen, el Palacio de Charlottensborg y el Hotel d’Anglaterre rodeándola.

El metro para ir y volver al aeropuerto fue mi única experiencia en el transporte público de Copenhagen. Las distancias en el centro de la ciudad, donde se concentra casi todo lo que hay que ver y hacer, se pueden salvar perfectamente a pie. Si prefieres ahorrar tiempo (esta obsesión por ahorrar tiempo y encajar las visitas tiene su explicación en el siguiente apartado) o quieres desplazarte a lugares fuera del centro, como la zona de Nørrebro o la Ciudad Libre de Christiania, alquilar una bicicleta es la mejor idea para no dejar de disfrutar de la arquitectura y los colores de Copenhagen.

Hay muchísimos establecimientos de alquiler de bicicletas repartidos por la ciudad, yo la alquilé directamente en el hotel y por unos 12€ disfruté de una bici durante 5h. Ya te lo dije, es una ciudad cara… Imagino que debe ser cosa de aquí vivir con el miedo en el cuerpo al dejar la bicicleta en la calle, aparcada sin atarla a un árbol y sin quitar el sillín, sin más, pero el alivio que sentí al volver a la intacta bicicleta tras 2h en el Museo del Diseño me hizo enamorarme de esta forma de desplazarme por la ciudad. El tráfico de bicicletas convive perfectamente con el de coches y peatones, puedes aparcar la bicicleta en la mismísima puerta del establecimiento donde vayas, no contamina… ¡Maravilloso! El casco no es obligatorio (aunque siempre recomendable), así que no te preocupes si no tienes o no logras alquilar uno. Eso sí, respeta la señalización y las normas básicas de circulación.

Nyhavn | Guia 48h Copenhagen | Working Girl Lifestyle

VISITAR COPENHAGEN

Tengo sentimientos encontrados con respecto a los horarios de apertura de los establecimientos y lugares turísticos de Copenhagen. Como turista, se me ha hecho bastante difícil encajar las diferentes visitas en los horarios tan justos y reducidos, teniendo en cuenta que sólo estuve 48h en la ciudad. Poniéndome en la piel de un local, me imagino la buena conciliación laboral-familiar que deben tener y me parece fantástico y algo de lo que tomar ejemplo. Así que mi consejo es que, aunque te guste ir a la aventura, planifiques de antemano qué quieres visitar y cuando lo vas a hacer para no encontrarte las puertas cerradas. Para que te hagas una idea, el museo de arte Glyptoteket abre de 11h a 18h, el Palacio de Rosenborg de 10h a 15h y las tiendas de la zona más comercial de 10h a 18h.

Nyhavn. Una de las postales de Copenhagen. Este canal y antiguo puerto es encantador, con sus casitas de colores y barcos amarrados a lado y lado. La orilla peatonal del canal, que está llena de restaurantes y street food, va desde la plaza Kongens Nytorv hasta el puerto, descubriéndote las vistas del Teatro Real y, desde la otra orilla, la Ópera Nacional. Te recomiendo visitarlo de día y al anochecer. Allí también puedes encontrar barcos que hacen un recorrido turístico por el canal y el puerto.

Rosenborg Slot. Fue la residencia real de la familia real danesa hasta 1710. Poco hay que sorprenda si ya has visitado otros tantos palacios y residencias reales en Europa, aunque eso no significa que no sea impresionante la exhibición de riqueza que hay en el interior. Las joyas de la Corona danesa están expuestas, incluso puedes ver muy de cerca las coronas de los monarcas. La vista al palacio desde los jardines también es muy bonita, aunque no tiene nada que ver con la belleza de los jardines del Botánico, que están justo al lado.
La entrada cuesta 110DKK, y si compras el combinado de Rosenborg Slot + Amalienborg (el actual palacio real) sale algo más barato (145DKK en total).

Jardín Botánico de Copenhagen. Descubrir estos jardines con los colores del otoño y el amanecer los han convertido en uno de mis lugares favoritos de la ciudad. El edificio del invernadero es precioso y delicado, y desde el lago central la sensación es de estar muy lejos de la ciudad. 
La entrada a los jardines es gratuita, pero el invernadero Palm House es de pago (60 DKK) y tiene uno de esos horarios especiales de apertura, por lo que te lo encontrarás cerrado si visitas los jardines a primera hora.

Jardin Botanico Guia 48h Copenhagen | Working Girl Lifestyle

Tívoli. Es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, construido en 1843. Está en el centro de la ciudad, junto al ayuntamiento y al museo Glyptoteket, y aunque por dentro se ha renovado la entrada al parque se conserva tal cual se construyó. Es muy, muy, muy bonito, imagino que el añadido de la decoración de Halloween lo hizo todavía más pintoresco. Hay diferentes tarifas de entradas ya que las atracciones se pagan a parte, por lo que si no quieres montarte en ninguna atracción puedes pagar por una entrada de paseo que cuesta 120DKK y disfrutar imaginándote siendo otra vez un niño. Dentro hay también puestos de comida, dulces, tiendas, lugares de descanso… merece la pena la visita.

Rundetårn. La historia de esta torre circular está ligada a la astronomía, y aunque el edificio en sí no es espectacular, las vistas a la ciudad desde lo alto sí lo son: en un día despejado puedes incluso ver perfectamente el enorme puente que cruza desde Copenhagen a Malmö. Dentro encontrarás también una pequeña sala de exposiciones de arte y el acceso a la iglesia a la que está unida esta torre.
La entrada de estudiante cuesta 25DKK.

Amalienborg. Este palacio es la actual residencia de la familia real danesa. No lo visité por dentro, pero si vas de camino a la Sirenita o al Museo del Diseño merece la pena pasarte por la enorme plaza que divide este palacio en cuatro edificios. Encontrarás a la guardia real (los reconocerás por ser la inspiración de los soldaditos de las cajas de galletas de mantequilla danesas) haciendo rondas frente a los palacios.
El paso a la plaza es gratuito, ya que es pública. La entrada al palacio cuesta 105DKK.

Designmuseum Danmark. Es un imprescindible si disfrutas de la belleza y el diseño en los objetos cotidianos, si te llama la atención el arte japonés y quieres descubrir de cerca las obras de Matisse.
Interesante: la entrada es gratuita para menores de 26 años, si no la entrada cuesta 115DKK.

Glyptoteket NY Carlsberg. Este museo es un espectáculo. Muestra una colección de pintura y escultura de la Edad de Oro danesa y francesa (con obras de Rodin y Degas) y una amplísima colección de escultura y objetos de origen Romano, Griego, Egipcio (momias incluidas) y Etrusco. La escultura no me emociona, pero la arquitectura interior del museo, la paleta de colores de las paredes, los mosaicos de los suelos, los materiales, el patio interior… son impresionantes. Además, en la tienda del museo hay una buena selección de libros de arte de Taschen y objetos de diseño.
La entrada cuesta 115DKK.

Kunsthal Charlottenborg. Es un espacio similar al Palau de la Virreina en Barcelona. Está ubicado en un antiguo palacio y muestra exhibiciones de la Real Academia Danesa de Arte. Interesante: entre semana abren hasta las 20h. La entrada de estudiante cuesta 90DKK.

La Sirenita. En una palabra: sobrevalorada. Es infinitamente más bonito el paseo en bicicleta por el parque para llegar hasta allí, pasando por la iglesia anglicana de St. Alban y rodeando el lateral de la fortaleza militar Kastellet, que la pequeña escultura de bronce en sí.

Aunque no paré ni un solo segundo, me quedaron por ver lugares como la Galería Nacional de Dinamarca, el Museo Nacional de Dinamarca (soy carne de museos, ¿se nota?), entrar al Teatro Real, visitar el palacio de Christiansborg, la catedral de San Salvador, el barrio de Christianshavn… Me los guardo para la próxima 😊.

Rundetarn Guia 48h Copenhagen | Working Girl Lifestyle

COMER EN COPENHAGEN

En Copenhagen se come bien, pero no barato. La comida más sencilla en un bar te puede salir tranquilamente por 15 o 20€, así que podrás imaginar a cuanto puede ascender la cuenta en un restaurante. Tienes la opción de comer en las muchas cafeterías donde hacen bocadillos y ensaladas, o incluso en puestos de streetfood si te gusta el momento hotdog y cono de patatas fritas, pero después de investigar en muchos blogs antes de mi viaje y probarlos por mí misma, esta es la lista de lugares donde puedes comer caliente a buen precio:

Paludan Café. Las paredes de esta cafetería están cubiertas por estanterías llenas de libros, las ventanas están enmarcadas por cortinas de terciopelo rojo y los asientos son antiguas sillas y butacas que dan al lugar un aire muy interesante. Preparan desayunos y comidas, tienen una buena selección de bebidas calientes y unos pasteles deliciosos. En el sótano hay una librería de volúmenes antiguos y actuales que vale la pena visitar.
Otras opciones similares en la misma manzana: Dale Valle y Democratic Café.

Mercado de Torvenhallen. Un antiguo mercado de abastos reconvertido en puestos de restauración. Te suena la historia, ¿verdad? Al igual que la Boquería en Barcelona o el Mercado de San Miguel en Madrid, ofrece una amplia variedad de comidas de cultura local e internacional que puedes comer sentado en la barra o pedir para llevar. Allí te recomiendo Grød para un rico desayuno de porridge recién hecho (tienen otro local en la ciudad).

Sporvejen. Creo que la de Sporvejen a las 17:50h fue la cena más tempranera de mi vida, pero la enorme hamburguesa clásica con patatas caseras me supo a gloria de todos modos. Las raciones son muy generosas, tienen opción para vegetarianos y el precio es más que correcto (85DKK por una bebida y una hamburguesa con acompañamiento).

Espresso House. Si buscas una cafetería al estilo Starbucks donde reponer fuerzas mientras tomas algo calentito, hay varios Espresso House por la ciudad. Su muffin de plátano y almendras está para llorar de bueno.

Café Atelier September. Este no es barato ni la comida es tan espectacular, pero es tan bonito e instagrameable que no pude resistirme y tenía que incluirlo en esta lista. Ofrecen desayunos y comidas y preparan bebidas caseras muy ricas. Ojo, si vas en grupo de más de 3 personas quizá te cueste encontrar sitio, es algo pequeño. Para que te hagas una idea, por dos tostaditas de pan negro con aguacate, un huevo duro y un vaso de soda casera pagué 140DKK.

Si quieres probar el smørrebrød, un plato típico danés, puedes probar en lugares como el Dansk Smørrebrød o el Hallernes Smørrebrød. Otro lugar pintoresco donde tomar un té o café es el Royal Smushi Café.

COMPRAR EN COPENHAGEN

Copenhagen es el paraíso del diseño y el interiorismo, de las cosas bonitas y de marcas de moda como COS, Arket, Acne Studios, Moss Copenhagen, Ganni o Rabens Saloner. Y ¡sorpresón! también de las compras navideñas con tiendas como Det Gamle Apotek, ya dedicada exclusivamente a la decoración de estas fiestas.

La principal calle comercial es Strøget, larguísima y con una buena variedad de tiendas. Va desde Kongens Nytorv hasta la plaza del ayuntamiento. En la misma calle y en los alrededores te encontrarás con:

HAY House. Un imprescindible que no necesita presentación, sino un aviso: te lo querrás llevar todo.

Stilleben. Me dio muchísima pena encontrármela cerrada. Me despisté con los horarios y sólo pude babear frente al escaparate viendo los objetos de cerámica, las lámparas de papel japonesas Akari de Vitra…

Posterland. Una tienda enorme de posters y postales. Lo que no encuentres allí, difícilmente lo encontrarás en otro lugar. Allí compré una lámina de Nu Bleu II de Matisse.

Artium. Está al lado del Tívoli, es una tienda de objetos de decoración y souvenirs con mucho estilo. Allí encontrarás productos de Normann Copenhagen.

Beau Marché. Un pequeño local que me recordó a las tiendas de decoración vintage de la zona de Stoke Newington en Londres.

Jolander. Está frente a frente con Aesop, y dentro encontrarás principalmente lámparas, textil y láminas.

Monday Sunday. En el mismo local que Noss, una tienda de ropa, la marca de papelería Monday Sunday tiene un espacio.

Søstrene Grene. Objetos de decoración y muebles a muy buen precio.

Nyhavn Guia 48h Copenhagen | Working Girl Lifestyle

Copenhagen es una ciudad que me ha enamorado tanto por lo que se ve como por lo que se vive en ella. Es una escapada recomendable al 100%, yo volveré ¡segurísimo!

A.

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